miércoles, 11 de julio de 2012

Capítulo 1.


Capítulo  1:
Joe & Emma.


“Te miro a ti y puedo ver la verdad, te miro a ti y puedo ver que me amas como soy.”


El amor y la verdad… para ellos tan solo esas dos palabras pueden describir la situación con exactitud. Encontrar el amor para acercarse a la verdad. La verdad te ayuda a saber quién tú eres, conocer la verdad al final, siempre te hace sentir más seguro. Y la seguridad con uno mismo es imprescindible para poder amar a una persona y lo más importante… dejar que te amen.

Narra Emma:

Hola a todos. Sí, para mí esa es la mejor forma de comenzar a contar mi historia. Bueno, al menos la historia que yo sé. Pues tranquilamente podría comenzar contando como es mi nombre completo, cuantos años tengo, cuales son los integrantes de mi familia, y de dónde vengo. Pero nada de eso es seguro. En realidad, mi nombre lo eligió la enfermera que me vio nacer. Mi apellido es al azar, también. Y ya que estoy relatando lo poco que sé de mí, vale aclarar que no tengo familia, y obviamente, no sé nada de ellos. Por lo tanto, no tengo idea de dónde vengo, ni a donde pertenezco realmente. Gracias a Dios, al menos, tengo un lugar donde vivir. Me crié en un orfanato en la ciudad de New Jersey, y al cumplir dieciocho años, comencé a trabajar ahí también. Sencillamente así me defino yo, una desorientada chica que afortunadamente tiene nombre, y es Emma Russell. ¿Les interesa saber más de mí? Si es así, entonces desde aquí lo invito a acompañarme en el largo camino para descubrir quién soy yo en realidad.

Esa mañana me desperté un poco irritada emocionalmente. La alarme sonó con toda su potencia, y amanecí de un salto. Estaba durmiendo tan plácidamente, que mi cuerpo no se precavió de que ya se acercaba la hora de dejar de dormir. Detestaba abrir mis ojos de esa manera, regresar al mundo real tan exaltada por un estúpido y molesto ruido. Pero después de todo, tenía que intentar estar con el mejor humor posible, si no, las tareas se volverían más pesadas y aburridas. Haciendo las cosas con una simple sonrisa y pensando positivo, mejoraba un poco mi situación desesperante. Mi trabajo era ayudar a la señora Rose, limpiando los diferentes sectores del orfanato, y a veces, atendiendo a la gente que se encontraba allí. Esa fue la única manera que encontré para seguir viviendo ahí. Ya que a todos al cumplir dieciocho años, los dejan ir, mejor dicho, los despojan. Pero yo rogué tanto en quedarme, que finalmente me lo permitieran, pero a cambio, debería ofrecer algún servicio que los beneficiara. Mi suelo no era el mejor, recibía comida todos los días, y un lugar para dormir, y algún dinero extra que apenas me alcanzaba para comprarme cosas personales, aunque yo guardaba una parte para mis ahorros… guardaba plata para poder pagar mis futuros estudios, los cual pensaba realizar cuando tuviera lo necesario para comenzar. Pensaba en estudiar medicina, y así poder ayudar a la gente de bajas clases sociales, y que necesitaban ayuda en su salud. Pero más que todo, deseaba enfocarme en los niños y adolescentes. No quería que esos sueños quedaran en mi mente, es por eso que me esforzaba día a día para alcanzarlos en algún momento de mi vida.

Regresando a mi comienzo del día, retrocedo a recalcar que desperté con mal humor. Y como si fuera poco, cuando empecé a realizar mi trabajo, pase justo por donde se haya uno de los pocos televisores del instituto, y el mismo estaba encendido. Me detuve un segundo a mirar, y vi una triste situación en una telenovela. Un sujeto estaba abandonando a su novia. Él se iba como si nada, y ella sufría porque lo amaba mucho. Puedo decir que eso bajo mi estado de ánimo muy velozmente. Me trajo excesivos recuerdos muy dolorosos para mí. Así que sin pensarlo apague el televisor, y seguí mi camino, sabiendo que todo el día debería luchar con mi mente, intentando alejar otra vez, esas memorias de mí. Entonces decidí salir a dar un paseo, tomarme un recreo de apenas unas pocas horas. Busque mi abrigo y salí a caminar un poco por las calles de New Jersey. Podía ver de todo allí. Grandes familias haciendo compras, parejas de enamorados caminando muy juntos de la mano, y otras personas como yo, que vagaban solas por las calles. De pronto vi una mujer, que seguramente tendría menos de cincuenta años, cargando con demasiadas bolsas. Me sorprendí al verla caminando, ya que cuando la gente solía comprar tantas cosas, siempre se encargaba de llevarlas en un auto. Pero aquella señora aparentaba ser alguien humilde, por su personalidad.

-Querida, por favor, ¿me ayudarías con esto hasta mi casa? – Preguntó. – Vivo a unas pocas cuadras de aquí. – Pidió encarecidamente.

-Claro que sí. – Respondí. – Déjeme tomar algunas bolsas… - Exprese sosteniéndolas en mis dos manos. Y al instante comenzamos a caminar, mientras ella me indicaba como llegar hasta su casa.

-Gracias. – Acotó. – Vine aquí con la intención de comprar pocas cosas, pero termine llevando más de lo pensado. – Contó y río con simpatía.

-Supongo que suele pasar. – Conteste riendo también. – Soy Emma. – Me presenté.

-Mi nombre es Denise. – Pronuncio. – Madre de una gran familia. – Acotó cálidamente. Yo sonreí. Cada vez que alguien hablaba bien de su familia, me llenaba el alma. Era tan lindo escuchar a las personas felices por estar tan rodeada de seres queridos.

-Qué lindo. – Exprese con sinceridad. - ¿Y cuántos hijos tiene? – Cuestione para seguir hablando del tema.

-Tengo tres hermosos hombres, y un niño más pequeño. Son mi vida. – Contó con ternura. Parecía ser una mujer muy cálida. - Si los llegas a conocer, te vas a sorprender de los caballeros que con. – Agrego con orgullo de madre.

-¿Dónde están sus hijos cuando usted necesita ayuda? – Pregunté bromeando.

-Oh, están ocupados. De vez en cuando olvidan que tienen una madre. – Respondió entre risas, continuando con mi chiste.

Aun siguiendo con nuestra conversación, llegamos caminando hasta su casa. Me sorprendí al ver el tamaño de la misma. Era muy grande, y linda. Tanto así que parecía una enorme mansión. Me pareció tan extraño que una persona de esa clase social me haya tratado tan bien. Pensé que Denise entraría y ya me dejaría ir. Pero no fue así, muy gentilmente, me invito a pasar a conocer su hogar.

-Dejemos las bolsas en la cocina. – Indico. - ¿Y puedes esperarme un minuto aquí? – Pidió mientras iba en busca de algo… quien sabe qué. Así que me quede casi inmóvil allí, esperándola. No quería causar ningún tipo de problemas. Hasta que un muchacho ingreso a la sala. Era un joven de tez castaña, el cabello casi negro, y pude observar a la perfección sus ojos color miel. Llevaba puesta una musculosa blanca, que marcaba su físico haciendo que sea inevitable mirarlo.

-Ehh… ¿tú eres? – Pregunto un poco desconcertado.

-Hola… bueno yo… - Dije un tanto nerviosa. – Estoy esperando a Denise. – Conteste.

-¿Denise? ¿Mi madre? – Cuestiono una y otra vez.

-Supongo que sí. – Pronuncie. – En realidad, la ayude a traer unas bolsas hasta aquí. Solo eso. – Acoté.

-Ah. – Dijo breve. Luego saco una botella de agua de la heladera, y se retiró, sin decir más nada. Ni si quiera tuve la oportunidad de preguntarle su nombre. Pero justo un momento después regreso la señora, Denise. Y note que traía un par de billetes en su mano.

-Ten esto, es por la ayuda. – Expreso con una sonrisa.

-Oh, no, no podría aceptar eso. La ayude porque es mi manera de ser, no hace falta que me de nada. – Conteste desinteresada.

-¿En serio no aceptas esto? – Cuestiono insistiendo.

-De verdad, no puedo aceptarlo. Está bien así. – Respondí nuevamente con suma sinceridad. Ella sonrió otra vez, y guardo el dinero en su bolsillo.

-Está bien, como tú quieras.  – Dijo. – Pero al menos permíteme invitarte a cenar aquí con nosotros, mañana por la noche. – Propuso. Y realmente no podía negarme a esa invitación. Era una manera muy humilde y gentil de agradecerme. Creo que se dio cuenta que yo no era la típica chica que busca sacar dinero de todos lados.

-No puedo negarme a esa invitación. – Acepte con una sonrisa. Luego intercambiamos un par de palabras más, y finalmente me acompaño hasta la salida de la casa. Camine unos pasos, y me sucedió algo completamente extraño. Un muchacho joven, se cruzó en mi camino. No hubo un intercambio de palabras, ni mucho menos un contacto físico, pero si nos observamos fijamente al mismo tiempo. El clavo su mirada en mí, y mis ojos no se despegaron de los suyo. Y me sentí completamente extraña, una sensación muy rara. No entendía porque ese chico me había hecho sentir así. Ni si quiera lo conocía y jamás lo había visto en mi vida.

Narra Joseph:

Mi vida últimamente estaba plagada de diferentes cambios. Recientemente había cumplido mis veintidós años, y había abandonado mi carrera universitaria porque no resulto lo que quería para mí. No era la vida que esperaba tener en un futuro. Trabajar adentro de alguna empresa, encerrado, perdiéndome de lo que me rodea, seria tremendo, no podría vivir tranquilamente así. Además todavía seguía eligiendo salir de fiestas, y disfrutar así. Pero no puedo negar que a veces tenía la desesperante necesidad de conocer quién soy verdaderamente, de poder saber qué es lo que realmente quiero para mi vida. Pero todo era tan confuso, que nunca lograba tener mi mente completamente en claro. Y siempre terminaba suponiendo que lo que estaba haciendo de una u otra forma era lo que quería en el fondo, lo mejor para mí. 

-¡Mamá! ¿Podrías hacernos algo de comer? – Pedí hambriento por mí y por mi mejor amigo Ashton que acababa de llegar. Deseaba algo delicioso… podía ser desde un pastel de papas hasta un jugoso filete.

-¿Qué quieren chicos? – Preguntó con esa amabilidad de madre atenta.

-Lo que sea, pero que sea hecho por ti. – Respondí con cariño. Ella preparaba las comidas más deliciosas. Al instante me levanté del sofá donde me acaba de tirar, y fui a ayudar un poco a mi madre, mientras mi mejor amigo seguía viendo la televisión. De vez en cuando me gustaba colaborar.

-Mamá ¿Quién era esa chica? – Cuestioné con curiosidad.

-Oh, una persona amable que me ayudo a traer las bolsas. ¿Por qué lo preguntas? – Indago buscando saber la causa de mi interés.

-Nada… solo me pareció linda. – Confesé.

-¡¿Ya te olvidas que hace tres meses estás de novio con Caitlin?! – Gritó Ashton desde el living. El maldito siempre lograba oír cada una de mis palabras, y solo para molestarme le gustaba avergonzarme frente a mi madre o mi padre, o quien sea. Pero lo hacía.

-¡Cállate imbécil! – Conteste a los gritos mientras observaba como mi madre se reía a lo bajo.

-¿Qué hay de Nick? – Retorne al cuestionario que hacía cada tanto. Si no fuera por mi mamá, yo nunca me enteraba de las novedades de la casa.

-Nick está ensayando en la casa de John. Ya sabes, a ellos siempre les gusta juntarse a tocar un poco. – Contó.

-¿Y sobre Kevin? – Cuestione nuevamente.

-Kevin está acomodando su nueva casa. Hoy terminaban de agregar los últimos muebles. – Menciono.

-¿Qué? ¿KEVIN ESTÁ A PUNTO DE MUDARSE Y SIN CASARSE? – Exprese sorpresivamente. No me imaginaba que él estuviese tan enamorado.

-Sí, pero van a casarse en cinco o seis meses. Son jóvenes, pero saben lo que hacen. – Me tranquilizo un poco. Igual en mi opinión, Kevin si estaba loco. Era muy joven para casarse. ¿Por qué no pensaba en disfrutar más su vida de otra manera? Aunque realmente, tal vez cuando me enamore de verdad, piense distinto sobre esto. Quizás mi hermano mayor está tan enamorado, que solo se imagina la vida con ella… no lo sé. 

[¡Hola chicas! Bienvenidas a mi nueva novela, mis nuevas historias. Acá les dejo la primera, que se basa en Joe & Emma. Creo que la puedo definir como la historia más misteriosa de todas. Estoy muy contenta de volver a escribir para ustedes, realmente me hace sentir muy bien, y más aun cuando leo sus comentarios u opiniones. POR ESO LES PIDO POR FAVOR QUE DEJEN COMENTARIO O UN TWEET A (@EviJonaas) Son las mejores y lo saben girls (?) Las amo.♥]

RECUERDEN:
*Si alguien quiere que le avise cada vez que subo capítulo, solo tienen que dejarme su twitter en un comentario, o en una mención a @EviJonaas. *

8 comentarios:

  1. ¡Hola Evi! aksjakjaksjksa me fascino, de verdad :)
    seguila pronto bb :) {@sstuckinmydream}

    ResponderEliminar
  2. Me encanta como escribes, es tan fluido. Espero el segundo capitulo ^^ saludos <3 @iJennWilliams

    ResponderEliminar
  3. Me encatoooooo Me muero por leer el capitulo 2!!!!! (@AnnaPereyra)

    ResponderEliminar
  4. Acá estoy de nuevo siguiendo tus pasos diamante en bruto ;) me encanta, escribís tan diferente tan lindo, me encantan los personajes de joe y Emma, espero leer mas pronto porfa ;) @ItsMelisaV

    ResponderEliminar
  5. Eviiiiiiii! Volviste, no te me fuiste por mucho tiempo igual, gracias(?) jajaja. Me encanto la sinopsis *que no la había leído* y el primer capítulo. Sabes que me encanta como escribís, y que lo admiro muchísimo. Y debo admitir que la nove pasada me dio mucho en que pensar y seguir con las mías, supongo que gracias :B Yo si quiero que me avises por Twitter! Subi rápido, que esta buenisima (:
    @ohmyjjonas , xoxo!

    ResponderEliminar
  6. Me encantó!!! como ha iniciado todo en el primer cap (: la sinopsis muestra lo interesante que va a ser esta nove :D Extrañaba leer tu nove y me alegra muchoo que hayas comenzado otra. Me gustó mucho, espero pronto el segundo cap ;)

    @CindyJonatica1D

    ResponderEliminar
  7. ME ENCANTOOOOOO !!!! Aqui me tienes como lectora al igual que en la anterior :D sorry por la demora !!

    @feeeerjb

    ResponderEliminar
  8. Hola :) Me encanto el primer capitulo y tambn me gusto como esta narrado!! Muy bueno, quiero que publiques pronto. Las otras dos novelas, las vas a publicar en este blog o en otros??
    Besos, publica pronto!! :)

    ResponderEliminar