Capítulo
1:
Joe & Emma.
“Te miro a ti y puedo ver la verdad, te miro a ti y puedo ver que me amas como soy.”
El amor y la verdad… para ellos tan solo esas dos palabras pueden describir la situación con exactitud. Encontrar el amor para acercarse a la verdad. La verdad te ayuda a saber quién tú eres, conocer la verdad al final, siempre te hace sentir más seguro. Y la seguridad con uno mismo es imprescindible para poder amar a una persona y lo más importante… dejar que te amen.
Narra Emma:
Hola a todos. Sí, para mí esa es la mejor forma de comenzar
a contar mi historia. Bueno, al menos la historia que yo sé. Pues
tranquilamente podría comenzar contando como es mi nombre completo, cuantos
años tengo, cuales son los integrantes de mi familia, y de dónde vengo. Pero
nada de eso es seguro. En realidad, mi nombre lo eligió la enfermera que me vio
nacer. Mi apellido es al azar, también. Y ya que estoy relatando lo poco que sé
de mí, vale aclarar que no tengo familia, y obviamente, no sé nada de ellos.
Por lo tanto, no tengo idea de dónde vengo, ni a donde pertenezco realmente.
Gracias a Dios, al menos, tengo un lugar donde vivir. Me crié en un orfanato en
la ciudad de New Jersey, y al cumplir dieciocho años, comencé a trabajar ahí
también. Sencillamente así me defino yo, una desorientada chica que
afortunadamente tiene nombre, y es Emma Russell. ¿Les interesa saber más de mí?
Si es así, entonces desde aquí lo invito a acompañarme en el largo camino para
descubrir quién soy yo en realidad.
Esa mañana me desperté un poco irritada emocionalmente. La
alarme sonó con toda su potencia, y amanecí de un salto. Estaba durmiendo tan
plácidamente, que mi cuerpo no se precavió de que ya se acercaba la hora de
dejar de dormir. Detestaba abrir mis ojos de esa manera, regresar al mundo real
tan exaltada por un estúpido y molesto ruido. Pero después de todo, tenía que
intentar estar con el mejor humor posible, si no, las tareas se volverían más
pesadas y aburridas. Haciendo las cosas con una simple sonrisa y pensando
positivo, mejoraba un poco mi situación desesperante. Mi trabajo era ayudar a
la señora Rose, limpiando los diferentes sectores del orfanato, y a veces,
atendiendo a la gente que se encontraba allí. Esa fue la única manera que
encontré para seguir viviendo ahí. Ya que a todos al cumplir dieciocho años,
los dejan ir, mejor dicho, los despojan. Pero yo rogué tanto en quedarme, que
finalmente me lo permitieran, pero a cambio, debería ofrecer algún servicio que
los beneficiara. Mi suelo no era el mejor, recibía comida todos los días, y un
lugar para dormir, y algún dinero extra que apenas me alcanzaba para comprarme
cosas personales, aunque yo guardaba una parte para mis ahorros… guardaba plata
para poder pagar mis futuros estudios, los cual pensaba realizar cuando tuviera
lo necesario para comenzar. Pensaba en estudiar medicina, y así poder ayudar a
la gente de bajas clases sociales, y que necesitaban ayuda en su salud. Pero
más que todo, deseaba enfocarme en los niños y adolescentes. No quería que esos
sueños quedaran en mi mente, es por eso que me esforzaba día a día para
alcanzarlos en algún momento de mi vida.
Regresando a mi comienzo del día, retrocedo a recalcar que
desperté con mal humor. Y como si fuera poco, cuando empecé a realizar mi
trabajo, pase justo por donde se haya uno de los pocos televisores del
instituto, y el mismo estaba encendido. Me detuve un segundo a mirar, y vi una
triste situación en una telenovela. Un sujeto estaba abandonando a su novia. Él
se iba como si nada, y ella sufría porque lo amaba mucho. Puedo decir que eso
bajo mi estado de ánimo muy velozmente. Me trajo excesivos recuerdos muy
dolorosos para mí. Así que sin pensarlo apague el televisor, y seguí mi camino,
sabiendo que todo el día debería luchar con mi mente, intentando alejar otra vez,
esas memorias de mí. Entonces decidí salir a dar un paseo, tomarme un recreo de
apenas unas pocas horas. Busque mi abrigo y salí a caminar un poco por las
calles de New Jersey. Podía ver de todo allí. Grandes familias haciendo
compras, parejas de enamorados caminando muy juntos de la mano, y otras
personas como yo, que vagaban solas por las calles. De pronto vi una mujer, que
seguramente tendría menos de cincuenta años, cargando con demasiadas bolsas. Me
sorprendí al verla caminando, ya que cuando la gente solía comprar tantas
cosas, siempre se encargaba de llevarlas en un auto. Pero aquella señora
aparentaba ser alguien humilde, por su personalidad.
-Querida, por favor, ¿me ayudarías con esto hasta mi casa? –
Preguntó. – Vivo a unas pocas cuadras de aquí. – Pidió encarecidamente.
-Claro que sí. – Respondí. – Déjeme tomar algunas bolsas… -
Exprese sosteniéndolas en mis dos manos. Y al instante comenzamos a caminar,
mientras ella me indicaba como llegar hasta su casa.
-Gracias. – Acotó. – Vine aquí con la intención de comprar
pocas cosas, pero termine llevando más de lo pensado. – Contó y río con
simpatía.
-Supongo que suele pasar. – Conteste riendo también. – Soy
Emma. – Me presenté.
-Mi nombre es Denise. – Pronuncio. – Madre de una gran
familia. – Acotó cálidamente. Yo sonreí. Cada vez que alguien hablaba bien de
su familia, me llenaba el alma. Era tan lindo escuchar a las personas felices
por estar tan rodeada de seres queridos.
-Qué lindo. – Exprese con sinceridad. - ¿Y cuántos hijos
tiene? – Cuestione para seguir hablando del tema.
-Tengo tres hermosos hombres, y un niño más pequeño. Son mi
vida. – Contó con ternura. Parecía ser una mujer muy cálida. - Si los llegas a
conocer, te vas a sorprender de los caballeros que con. – Agrego con orgullo de
madre.
-¿Dónde están sus hijos cuando usted necesita ayuda? –
Pregunté bromeando.
-Oh, están ocupados. De vez en cuando olvidan que tienen una
madre. – Respondió entre risas, continuando con mi chiste.
Aun siguiendo con nuestra conversación, llegamos caminando
hasta su casa. Me sorprendí al ver el tamaño de la misma. Era muy grande, y
linda. Tanto así que parecía una enorme mansión. Me pareció tan extraño que una
persona de esa clase social me haya tratado tan bien. Pensé que Denise entraría
y ya me dejaría ir. Pero no fue así, muy gentilmente, me invito a pasar a
conocer su hogar.
-Dejemos las bolsas en la cocina. – Indico. - ¿Y puedes
esperarme un minuto aquí? – Pidió mientras iba en busca de algo… quien sabe
qué. Así que me quede casi inmóvil allí, esperándola. No quería
causar ningún tipo de problemas. Hasta que un muchacho ingreso a la sala. Era
un joven de tez castaña, el cabello casi negro, y pude observar a la perfección
sus ojos color miel. Llevaba puesta una musculosa blanca, que marcaba su físico
haciendo que sea inevitable mirarlo.
-Ehh… ¿tú eres? – Pregunto un poco desconcertado.
-Hola… bueno yo… - Dije un tanto nerviosa. – Estoy esperando
a Denise. – Conteste.
-¿Denise? ¿Mi madre? – Cuestiono una y otra vez.
-Supongo que sí. – Pronuncie. – En realidad, la ayude a
traer unas bolsas hasta aquí. Solo eso. – Acoté.
-Ah. – Dijo breve. Luego saco una botella de agua de la
heladera, y se retiró, sin decir más nada. Ni si quiera tuve la oportunidad de
preguntarle su nombre. Pero justo un momento después regreso la señora, Denise.
Y note que traía un par de billetes en su mano.
-Ten esto, es por la ayuda. – Expreso con una sonrisa.
-Oh, no, no podría aceptar eso. La ayude porque es mi manera
de ser, no hace falta que me de nada. – Conteste desinteresada.
-¿En serio no aceptas esto? – Cuestiono insistiendo.
-De verdad, no puedo aceptarlo. Está bien así. – Respondí
nuevamente con suma sinceridad. Ella sonrió otra vez, y guardo el dinero en su
bolsillo.
-Está bien, como tú quieras.
– Dijo. – Pero al menos permíteme invitarte a cenar aquí con nosotros,
mañana por la noche. – Propuso. Y realmente no podía negarme a esa invitación.
Era una manera muy humilde y gentil de agradecerme. Creo que se dio cuenta que
yo no era la típica chica que busca sacar dinero de todos lados.
-No puedo negarme a esa invitación. – Acepte con una
sonrisa. Luego intercambiamos un par de palabras más, y finalmente me acompaño
hasta la salida de la casa. Camine unos pasos, y me sucedió algo completamente
extraño. Un muchacho joven, se cruzó en mi camino. No hubo un intercambio de
palabras, ni mucho menos un contacto físico, pero si nos observamos fijamente
al mismo tiempo. El clavo su mirada en mí, y mis ojos no se despegaron de los
suyo. Y me sentí completamente extraña, una sensación muy rara. No entendía
porque ese chico me había hecho sentir así. Ni si quiera lo conocía y jamás lo
había visto en mi vida.
Narra Joseph:
Mi vida últimamente estaba plagada de diferentes cambios.
Recientemente había cumplido mis veintidós años, y había abandonado mi carrera
universitaria porque no resulto lo que quería para mí. No era la vida que
esperaba tener en un futuro. Trabajar adentro de alguna empresa, encerrado,
perdiéndome de lo que me rodea, seria tremendo, no podría vivir tranquilamente
así. Además todavía seguía eligiendo salir de fiestas, y disfrutar así. Pero no
puedo negar que a veces tenía la desesperante necesidad de conocer quién soy
verdaderamente, de poder saber qué es lo que realmente quiero para mi vida.
Pero todo era tan confuso, que nunca lograba tener mi mente completamente en
claro. Y siempre terminaba suponiendo que lo que estaba haciendo de una u otra
forma era lo que quería en el fondo, lo mejor para mí.
-¡Mamá! ¿Podrías hacernos algo de comer? – Pedí hambriento
por mí y por mi mejor amigo Ashton que acababa de llegar. Deseaba algo
delicioso… podía ser desde un pastel de papas hasta un jugoso filete.
-¿Qué quieren chicos? – Preguntó con esa amabilidad de madre
atenta.
-Lo que sea, pero que sea hecho por ti. – Respondí con
cariño. Ella preparaba las comidas más deliciosas. Al instante me levanté del
sofá donde me acaba de tirar, y fui a ayudar un poco a mi madre, mientras mi
mejor amigo seguía viendo la televisión. De vez en cuando me gustaba colaborar.
-Mamá ¿Quién era esa chica? – Cuestioné con curiosidad.
-Oh, una persona amable que me ayudo a traer las bolsas.
¿Por qué lo preguntas? – Indago buscando saber la causa de mi interés.
-Nada… solo me pareció linda. – Confesé.
-¡¿Ya te olvidas que hace tres meses estás de novio con
Caitlin?! – Gritó Ashton desde el living. El maldito siempre lograba oír cada
una de mis palabras, y solo para molestarme le gustaba avergonzarme frente a mi
madre o mi padre, o quien sea. Pero lo hacía.
-¡Cállate imbécil! – Conteste a los gritos mientras
observaba como mi madre se reía a lo bajo.
-¿Qué hay de Nick? – Retorne al cuestionario que hacía cada
tanto. Si no fuera por mi mamá, yo nunca me enteraba de las novedades de la
casa.
-Nick está ensayando en la casa de John. Ya sabes, a ellos
siempre les gusta juntarse a tocar un poco. – Contó.
-¿Y sobre Kevin? – Cuestione nuevamente.
-Kevin está acomodando su nueva casa. Hoy terminaban de
agregar los últimos muebles. – Menciono.
-¿Qué? ¿KEVIN ESTÁ A PUNTO DE MUDARSE Y SIN CASARSE? –
Exprese sorpresivamente. No me imaginaba que él estuviese tan enamorado.
-Sí, pero van a casarse en cinco o seis meses. Son jóvenes,
pero saben lo que hacen. – Me tranquilizo un poco. Igual en mi opinión, Kevin
si estaba loco. Era muy joven para casarse. ¿Por qué no pensaba en disfrutar
más su vida de otra manera? Aunque realmente, tal vez cuando me enamore de
verdad, piense distinto sobre esto. Quizás mi hermano mayor está tan enamorado,
que solo se imagina la vida con ella… no lo sé.
[¡Hola chicas! Bienvenidas a mi nueva novela, mis nuevas historias. Acá les dejo la primera, que se basa en Joe & Emma. Creo que la puedo definir como la historia más misteriosa de todas. Estoy muy contenta de volver a escribir para ustedes, realmente me hace sentir muy bien, y más aun cuando leo sus comentarios u opiniones. POR ESO LES PIDO POR FAVOR QUE DEJEN COMENTARIO O UN TWEET A (@EviJonaas) Son las mejores y lo saben girls (?) Las amo.♥]
RECUERDEN:
*Si alguien quiere que le avise cada vez que subo capítulo, solo tienen que dejarme su twitter en un comentario, o en una mención a @EviJonaas. *

¡Hola Evi! aksjakjaksjksa me fascino, de verdad :)
ResponderEliminarseguila pronto bb :) {@sstuckinmydream}
Me encanta como escribes, es tan fluido. Espero el segundo capitulo ^^ saludos <3 @iJennWilliams
ResponderEliminarMe encatoooooo Me muero por leer el capitulo 2!!!!! (@AnnaPereyra)
ResponderEliminarAcá estoy de nuevo siguiendo tus pasos diamante en bruto ;) me encanta, escribís tan diferente tan lindo, me encantan los personajes de joe y Emma, espero leer mas pronto porfa ;) @ItsMelisaV
ResponderEliminarEviiiiiiii! Volviste, no te me fuiste por mucho tiempo igual, gracias(?) jajaja. Me encanto la sinopsis *que no la había leído* y el primer capítulo. Sabes que me encanta como escribís, y que lo admiro muchísimo. Y debo admitir que la nove pasada me dio mucho en que pensar y seguir con las mías, supongo que gracias :B Yo si quiero que me avises por Twitter! Subi rápido, que esta buenisima (:
ResponderEliminar@ohmyjjonas , xoxo!
Me encantó!!! como ha iniciado todo en el primer cap (: la sinopsis muestra lo interesante que va a ser esta nove :D Extrañaba leer tu nove y me alegra muchoo que hayas comenzado otra. Me gustó mucho, espero pronto el segundo cap ;)
ResponderEliminar@CindyJonatica1D
ME ENCANTOOOOOO !!!! Aqui me tienes como lectora al igual que en la anterior :D sorry por la demora !!
ResponderEliminar@feeeerjb
Hola :) Me encanto el primer capitulo y tambn me gusto como esta narrado!! Muy bueno, quiero que publiques pronto. Las otras dos novelas, las vas a publicar en este blog o en otros??
ResponderEliminarBesos, publica pronto!! :)