Capítulo
4
“Todo lo que puedo decir es que
estoy encantada en conocerte.”
“Lo importante es siempre darse a uno
mismo una nueva oportunidad de encontrar eso que tanto nos hace falta, eso que
nos da la seguridad de que va a mejorar nuestra vida. No nos dejemos llevar por
los estereotipos, o por esas ideas equivocadas que se plantean en nuestra
mente. Simplemente dejemos que nuestro corazón nos guie, hacia lo correcto,
porque el corazón… nunca se equivoca.”
Narra
Emma:
Esa noche estaba un poco ansiosa, porque apenas en unas pocas
horas tenía que estar en la casa de la familia Jonas. Una familia que se
mostraba humilde a simple vista, pero que realmente contaban con muchos lujos
en su casa y una buena fortuna. Sinceramente no me agradaba demasiado relacionarme
con ese tipo de gente, de sociedad, pero esta vez había sido diferente. No era
lo típico de siempre, no parecían ser esas personas soberbias las cuales basan
toda su vida en el dinero y en nada más que esos. Esta gente parecía tener un gran corazón. Es
por eso que al momento de prepararme para ir, lo hice con suma tranquilidad. No
me sentía muy nerviosa, porque presentía desde el principio que allí estaría
cómoda a pesar de todas las diferencias que pudieran existir entre nosotros. Me
vestí con lo que tenía, pero lo más linda posible. Deje mi cabello suelto, tomé
mi bolso y así me fui caminando hasta el hogar Jonas. Cuando llegue, toque el
timbre de la casa, y me atendió un chico bastante apuesto, era aquel muchacho
que conocí en la cocina el día anterior. Al parecer uno de los cuatro hijos de
Denise.
-Hola, un gusto, soy Joe Jonas. – Se presentó. – ¿Tú debes ser
Emma, no es así? – Pregunto en lo cierto.
-Sí, soy Emma. El placer es mío. – Dije con amabilidad. Joseph me
hizo ingresar a su casa, diciéndome que me pusiera cómoda. Luego comenzó a
presentarme a todas las personas que estaban sentados alrededor de la mesa.
-Él es mi papá, Paul. – Menciono señalando a un hombre elegante y
con una sonrisa gentil. – Aquel de allí es mi hermano Nick, y a su lado está mi
hermanito Frankie, el más chico de la familia. – Pronuncio dejándome ver a los
dos chicos. Uno de ellos mejor dicho, ya era todo un hombre. El otro era apenas
un niño. – Bueno, por último él es Kevin mi hermano mayor, y su prometida, Amy.
– Presentó. – Y el de aquí es Ashton, mi mejor amigo, es como de la familia
también. –
-Es un placer conocerlos a todos. – Exprese generalizando. -
¿Dónde está Denise? – Pregunté a Joe.
-Está en la cocina, terminando lo que vamos a comer. Le encanta
cocinar. – Contó. - ¿Por qué no te sientas
aquí? – Propuso mientras corría un
poco una de las sillas, y así pude descansar sobre ella.
-Gracias Joe. – Pronuncie haciéndole saber que era todo un
caballero. Era lindo saber que todavía algunos muchachos conservaban esos modales.
Cuando Denise me vio allí, con todos, alrededor de la mesa, se acercó a
saludarme muy amablemente y con una sonrisa en su cara. Demostrándome que la
alegraba verme.
Me sorprendía el gran cariño que tenía conmigo. Mientras
cenábamos, pude conversar con todas las personas con suma tranquilidad, y sobre
todo, sintiéndome cómoda. Aunque se notaba que éramos muy diferentes, y que
teníamos costumbres desiguales.
-Cuéntanos más de ti, Emma. – Pidió Denise interesada en oír mi
historia. Y en ese instante si me sentí un tanto incomoda porque no me agradaba
demasiado contar mi historia, por el siempre hecho de que podía amargar a las
personas que me rodeaban. No era algo lindo de escuchar.
-Cumplí mis diecinueve años hace un mes atrás. Y en realidad… yo
crecí en un orfanato para niños. Y ahora que ya soy mayor de edad, trabajo
allí, hago muchas tareas. Y por eso me pagan. – Detallé un poco tímida,
causando un silencio absoluto en todos. Creo que los deje helados. – Y también
tengo pensado algún día poder empezar la universidad. – Acoté para poder romper
el silencio.
-Eso es genial Emma. Yo estoy estudiando música. – Menciono Nick.
Uno de los hermanos. – Y Joe podría empezar a estudiar también. – Agrego
haciendo reír a todos. Por lo que pude saber, Joseph tenía veintidós años y
todavía no había pensado en estudiar nada. Solo supe que trabajaba vendiendo
autos en uno de los tantos negocios de su padre. Así seguimos platicando entre todos, hasta
que llegó la hora del postre, el cual también estaba muy delicioso. Después
todos comenzaron a irse. Nick subió arriba, dijo que tenía que hacer algo
relacionado con su música. Kevin y su prometida se fueron a su casa, y Joseph
se despidió de todos cuando llego una chica, al parecer, su novia.
-Bueno, señora Denise, creo que ya debo irme. – Exprese
despidiéndome de ella.
-Está bien cariño, pero déjame que alguien te acompañe. – Ofreció
atenta.
-No hace falta, no estoy tan lejos del hogar. – Insistí en irme
sola. – Además no quiero molestar a nadie. –
Agregué. Denise estaba a punto de
decir algo más, cuando uno de los muchachos interrumpió.
-Denise, yo la puedo acompañar. – Pronuncio Ashton, brindando su
ayuda.
-Muchas gracias querido, eres muy atento. – Acepto la señora
encantada. Si la dejaba tranquila que él me acompañara, entonces no iba a
negarme. Me había tratado muy bien durante toda la cena. Me despedí de ella y
de las pocas personas que quedaban, y junto a Ashton nos acercamos a la puerta
de salida, la cual el abrió permitiéndome el paso primero a mí. El hogar estaba
a unas siete cuadras, así que fuimos caminando, conversando un poco. Siempre
suelo ser muy tímida, pero con el me sentía relativamente cómoda. Sentía que
existía una confianza genuina.
-¿A qué te dedicas? – Pregunté muy curiosa.
-Bueno, soy bombero voluntario. – Contesto y yo quede
completamente sorprendida. – Y además estoy estudiando medicina. – Agregó haciéndome
saber que era un hombre muy inteligente.
-¿Bombero? Debes ser un orgullo para tu familia. Además también
estudias. Me imagino lo contentos que deben estar tus padres. – Exprese
impresionada. Y el solo emitió una sonrisa un poco decepcionante.
-No es tan así. Por empezar, no están de acuerdo con que sea
bombero. Y bueno, nunca me dijeron nada sobre medicina. De eso jamás opinaron.
Pero lo cierto es que principalmente mi padre quería que estudiara
arquitectura, por motivos económicos ¿entiendes? Pero yo amo ayudar a la gente,
eso es lo cierto. – Contó con familiaridad. Era la segunda vez que nos veíamos,
pero el revelaba esas cosas con suma confianza.
- A veces los adultos no pueden entender algunas cosas, pero creo
que tus padres te van a entender, tarde o temprano. – Lo alenté.
-Ojala sea así. – Dijo entre suspiros. Y luego cambiamos
rotundamente el tema de conversación y comenzamos a platicar un poco más sobre
la reciente cena, y la forma de ser de la familia Jonas.
-¿Qué hay de Joe? – Pregunté algo interesada. – Parece un chico
divertido. – Acoté.
-Lo es. Joe es demasiado divertido. – Contesto haciéndome saber
que no estaba equivocada. – Tienes que conocerlo más, él es genial. En realidad
toda la familia es genial. – Agrego amistosamente. Y antes de que pudiera
contestarle, me di cuenta que habíamos llegado al hogar. Así solo hablamos unos
segundos más.
-Me encantaría conocerlos mejor, a todos. – Exprese entusiasmada.
-Me aseguraré que volvamos a vernos pronto, con Joe y los demás.
¿De acuerdo? – Propuso.
- Claro que sí, me encantaría volver a verlos. – Acepte. – Y
gracias por acompañarme Ashton. Buenos
noches. – Mencione despidiéndome de él.
-De nada, y buenas noches para ti también. –Pronuncio mientras se
alejaba del lugar. Y al instante saque la llave de mi bolso, abrí la puerta, e
ingrese al lugar. Mi cama me estaba esperando. El sueño se estaba apoderando de
todos mis sentidos, y ya no podía esperar más para descansar y dormir
plácidamente. Fue una noche distinta, muy diferente a las demás.
Narra
Nick:
-Hola.- Expreso amable.
-Hola, soy Nick. ¿Me recuerdas? – Pregunté esperando un sí como
respuesta.
-Sí, claro que te recuerdo. ¿Cómo estás? – Respondió cambiando su
tono de voz a uno más alegre y claro.
-Bien, y ¿tu? – Cuestione también demostrando interés en ella.
-Bien, todo bien. – Contesto tranquila.
-Oye Marlene, quería invitarte a salir, digo, podemos ir a tomar
algo o a caminar, o puedes venir a mi casa,
lo que tú quieras. – Propuse un
tanto nervioso.
-Nick, me encantaría. – Respondió aceptando mi invitación. - ¿Qué
tal si salimos a tomar algo ahora a la tarde? – Acotó.
-Sí, genial. – Exprese contento. – Starbucks… ¿te parece bien? – Pregunte nuevamente. No
quería llevarla a ningún lugar donde ella pudiera sentirse incomoda.
-Sí, amo ese lugar. – Pronuncio con entusiasmo. – Nos vemos allí a
las cuatro de la tarde ¿sí? – Consulto
para terminar de ponernos de acuerdo.
-Claro, nos vemos allí. – Mencione antes de finalizar la llamada.
Afortunadamente ya tenía una salida asegurada con Marlene. Pero no quería
titularla como “cita” ni nada por el estilo, porque realmente eso me ponía
nervioso. Quería que todo fuera naturalmente. Todo ocurre por algo así que,
podía quedarme tranquilo, ya que sucedería lo que debía suceder y nada más.
Narra
Marlene:
Estaba ansiosa por encontrarme con ese chico, Nicholas. Fue la última
persona que logro subirme un poco
el autoestima después de tanto tiempo sintiéndome
miserable. El tan solo con unas simples palabras logro hacerme sentir mejor. Quiera
verlo, tenía muchas ganas de conversar con él, de conocerlo un poco mejor,
porque realmente me caí muy bien. Me
bañe, me vestí, y me arregle un poco para intentar estar linda, pero a la vez
casual. Mis padres no estaban, así que podría salir de casa con tranquilidad.
Además que también había mentido a mi novio diciéndole que iría a visitar a una
prima que estaba un poco enferma. Es que Brad nunca aceptaría que saliera a
pasear con otro chico, aunque esa persona solo sea mi amigo y nada más. Mi
novio es muy celoso y posesivo, vive demostrándolo todo el tiempo. Pero creo
que solo tiene miedo de perderme. Y aunque a veces se comporte un poco agresivo,
no puedo dejar de quererlo como lo quiero. Pero a medida que caminaba hacia el
lugar indicado para el encuentro, comencé a olvidarme de Brad y sus problemas,
y solo me dispuse a llegar con una sonrisa para agradarle a Nick. Quería
rodearme de buena energía y positividad así al final del día podía decir que
había encontrado una nueva amistad. Estaba a tan solo a una cuadra de Starbucks
y ya podía ver a Nicholas esperándome en la entrada de la cafetería. Apenas me
acerque a él, me sonrió un poco tímido.
-Hola Marlene. – Dijo proporcionándome un beso en la mejilla.
-Hola Nick ¿Cómo estás? ¿Hacía mucho tiempo que me esperabas? – Comencé
a preguntar para que no
nos invadiera un incómodo silencio.
-Bien… hace unos pocos minutos llegué. ¿Quieres que entremos? –
Propuso al instante.
-Claro, me muero de hambre. – Confesé un poco graciosa. El joven hizo
unos pasos y se encargó de abrirme la puerta para que yo pudiera ingresar al
lugar. Admito que con esa acción me quede un tanto sorprendida. Nunca antes
habían tenido un comportamiento así conmigo. Nos sentamos alrededor de una
mesa, y ordenamos nuestros pedidos. A penas los trajeron, atine a sacar mi
billetera para pagar lo que iba a consumir, pero él me detuvo.
- Yo invito. – Pronuncio. Y otra vez quede cautivada por su manera
de ser tan atenta. Yo solo pude sonreír y agradecerle por el gesto. Mientras bebíamos aquellos deliciosos batidos,
comenzamos a platicar sobre temas de interés mutuo. Apenas empezamos a
intercambiar palabras, nos dimos cuenta que los dos teníamos el mismo amor por
el arte, en realidad, la música propiamente dicha. No podíamos parar de hablar
de ese tema. El parecía un experto con todo lo que decía y opinaba. También reímos,
contando algunas anécdotas familiares o que nos habían ocurridos de pequeños. Me
sentía muy cómoda y a gusto porque en ningún momento podíamos quedarnos
callados, siempre encontrábamos algo nuevo para hablar. Hasta que en momento,
me quede completamente helada. Brad estaba en la vereda del lugar. Podía
observarlo perfectamente a través del gran ventanal de vidrio que nos rodeaba. Y al parecer, él también me había visto a mí. Ya
que un momento nos miramos mutuamente, y el hizo una seña obligándome a salir
afuera. Lo hice además, porque no quería que el ingresara y armara un escándalo.
-Nick, debo ir afuera un momento. – Explique poniéndome de pie
mientras él me observaba un poco confundido. – Ya regreso. – Acoté aunque no
estaba del todo segura.
- ¿Qué pasa ahora Brad? – Pregunte mostrándome un tanto molesta.
-¿No era que te ibas a ver a tu prima enferma? – Cuestiono también
enojado.
-Brad, solo salí a tomar algo con un amigo. – Me defendí.
-Si claro, dices que es solo tu amigo pero igualmente me mientes. –
Reprocho con ira.
-Es que no puedo confiar en ti. Tú no me dejas hacerlo. ¡Hasta me
seguiste hoy todo el día! ¡Entiende que
también necesito mi espacio! – Exclame subiendo un poco mi tono de voz. Me enfurecía
que no me dejara un minuto en paz.
-Cállate un poco, será mejor que vayamos a hablar a otro lado. –
Dijo tomándome de la mano, intentando llevarme con él.
-No iré contigo a ninguna
parte. – Grité un poco nerviosa despegándome de él. En ese mismo instante
Nicholas apareció detrás de mí, sorprendiéndonos a los dos.
-¿Está todo bien, Marlene? – Pregunto mostrándose preocupado por
lo que estaba ocurriendo.
-Sí, Nick, no hay de qué preocuparse. Regresemos. – Propuse intentando
librarme de toda esa situación.
-Espera, Marlene. ¿No vas a presentarnos? – Expreso Brad actuando
con un poco de maldad, como
acostumbraba.
-Brad, él es Nick. Es un amigo. - Lo presenté.
-Y Nick, él es Brad… - Mencione y luego suspire un poco. – mi novio.
– Agregué con poco entusiasmo.
Nicholas y Brad se miraron mutuamente y extendieron sus brazos
para saludarse con formalidad. Para mi tranquilidad, luego de ese hecho, mi
novio se alejó de nosotros, y se fue, quien sabe a dónde. Pero Nick quedo un poco callado y algo extraño
luego de lo que había sucedido.
-Nick, perdón por lo que paso. No esperaba que el apareciera así. –
Me disculpe avergonzada.
-No te preocupes. No tienes que pedirme perdón. ¿Tú estás bien? –
Pregunto interesándose por mí.
-Sí, lo estoy. – Afirme. – La pase muy bien hoy contigo. – Revelé haciendo
que apareciera una ligera sonrisa en su rostro.
-Me alegro… yo también me divertí mucho. – Admitió. - ¿Te llevo a
tu casa? – Dijo ofreciéndome su transporte.
-No lo sé… no quiero molestarte. Puedo ir sola. – Exprese en
apuros.
-Yo te llevo. – Pronuncio sin más preguntas ni cuestionarios. Así
que caminamos hacia su auto que estaba muy cerca, luego me abrió la puerta del
mismo y me invito a subir. Mientras comenzaba a conducir, yo le iba indicando
como llegar a mi casa, que estaba bastante alejada del centro. Cuando
finalmente llegamos, me bajé del auto. Y él también lo hizo.
-Espero verte pronto Marlene. – Confesó amablemente.
-Yo también, Nicholas. – Exclame con seguridad.
-Llámame si necesitas algo, si quieres verme, lo que sea ¿sí? – Menciono haciéndome saber que podía
confiar en él.
- Te llamaré. – Dije asegurándole que quería volver a verlo. Al instante
nos saludamos rápidamente, mientras yo estaba a mi casa y él se alejaba de mi
vivienda en su auto. Una tarde un poco extraña, pero en fin, muy linda.
[HOLAAAAAA! VOLVÍ(?) Perdón, perdón, perdón, MIL perdones por retrasarme TANTO. Odio hacerlas esperar, odio no tener inspiración para escribir, ni para subir nada. Y odio que el colegio me coma la mitad de mi tiempo ¬¬ Pero bueno, acá estoy de nuevo. Espero que les guste el capítulo, en el que sigue de este voy a tratar mucho más la historia de Kevin. GRACIAS por esperar, en serio. Las quiero tanto.]
{Por favor dejar comentario, es muy importante para mí. O un tweet a @EviJonaas.}
Evi.
Hola
ResponderEliminarsiguee
@Jobrsmuchbetter
Buenísimo el capi, sabes, ya me enamoré de Ashton aukdfjhiuk (? e.e
ResponderEliminarMe pasa lo mismo con el cole, es terrible :c sube pronto. te quiero cuños.<3 xx
AHHHHHH AMO TU NUEVA NOVE ES BUENISIMA, ME ENCANTA, ES MUY LINDA Y CADA VEZ ME DAN GANAS DE SEGUIR LEYENDO MÁS Y MÁS
ResponderEliminar@ItsmeCaroni1609