martes, 24 de julio de 2012

Capítulo 3.


Capítulo 3
Kevin & Lindsay.
“Deja todo ahora, yo estaré esperándote aquí. Ya no hay tiempo para arrepentirse.”

“Solemos tomarnos las cosas con demasiada tranquilidad. Creemos que de esa manera, iremos siempre por el camino correcto, y no habrá forma de equivocarnos. Pero, a veces, por estar tan calmos, podemos llegar a perdernos nuestra gran oportunidad para ser felices. Podes llegar a perder eso que tanto esperábamos en nuestra vida. Es por eso que en algún momento, tenemos que dejar llevarnos por lo que diga nuestro corazón, y no pensar tanto con la cabeza. Tenemos que dejar de callarnos, y hablar, gritar lo que estamos sintiendo. Tenemos que dejar caminar, y empezar a correr, y no dejar pasar el tren.”
 Narra Kevin:

La noche estaba fantástica, dentro de todo había un clima cálido, y las estrellas resplandecían en la oscuridad. Había armado una cena en el patio trasero de la nueva casa que tenía junto a mi novia, Amy. Era nuestra primera noche allí y quería que fuera muy especial. Con Amy ya llevábamos tres años juntos, y las cosas cada vez se ponían más increíbles y emocionantes. Me despertaba ansioso cada día, esperando saber que nos tocaría vivir juntos. Mi entusiasmo y mis ganas de tenerla a mi lado para toda mi vida latían fuertemente dentro de mí, todo el tiempo. En simples palabras, era la mujer más maravillosa que conocía.

Después de una romántica cena en casa, y conversar un poco de nuestros días, supe que era el momento indicado para realizar esa propuesta que me ponía tan nervioso, pero a la vez me hacía muy feliz. No podía esperar a oír su respuesta.

-Amy… mi amor, no sé cómo comenzar a decirte esto… - Comencé a hablar mientras poco a poco me ponía de rodillas frente a ella. Extendí mis manos con una pequeña cajita que abrí lentamente. – Amor, ¿te casarías conmigo? Lo único que sé es que quiero estar el resto de mi vida conmigo. – Exprese realizando la pregunta más importante en toda mi vida. Mi chica me miro, observo el pequeño anillo un tanto extraña… Estaba confundida y podía notar que no entendía mucho lo que estaba sucediendo. Pero preferí pensar que su tardanza en contestar y el gesto confuso en su cara eran causas de lo sorprendida que la deje ante tal propuesta.

-Kevin… yo, yo. – Balbuceo un poco. – Esto es todo tan extraño. – Dijo y luego se hizo presente un pequeño silencio. – Pero… sí, acepto casarme contigo. – Menciono finalmente dejando mi corazón tranquilo, y convirtiendo ese día, en el mejor de este último tiempo. Me puse de pie rápidamente y le coloque el anillo de compromiso delicadamente en su dedo.

-¿Sabes? Es el día más feliz de mi vida. – Exclame con sinceridad. – Pero cuando nos casemos oficialmente será aún mejor que este.-  Acote completamente ilusionado.

-Kev, estoy tan sorprendida. – Pronuncio y luego sonrió haciendo ese momento aún más perfecto.

-Te amo, mi reina. – Exprese mirándola fijamente a los ojos.

-Yo te amo también. – Susurro y me abrazo con fuerzas, luego se despegó un poco, y sin decir más nada, llevo sus labios hacia los míos, para besarnos con pasión, como si fuera la primera vez.  No podía creer que algo tan bueno me estaba sucediendo a mí.

-Y bien… ¿te parece que nos casemos en tres meses? – Pregunté con demasiado entusiasmo.

-No lo sé Kev… yo te amo pero, pero creo que deberíamos esperar un poco  más. Tal vez no sé, ocho o nueve meses. Quiero que nuestro casamiento sea perfecto. – Propuso con tranquilidad. – Creo que tienes que calmarte un poco. – Aconsejo. Haciendo que yo bajara un poco la mirada.

-Si fuera por mí me casaría contigo mañana, pero si necesitas que esperemos ese tiempo, lo haré, por ti. – Mencione aceptando su propuesta. – Tal vez yo estoy demasiado exaltado.- Dije reconociendo mi equivocación.

-Me deja más tranquila que puedas entenderme, Kev. ¿Ahora te parece si vamos a dormir? Estoy agotada. – Expreso mientras giraba para dirigirse a la habitación. Después de todo, no era tan difícil comprenderla y aceptar su pedido.
Tumblr_m6wr636q521rayynfo1_500_large






Narra Lindsay:

Esa mañana me desperté un poco desanimada. Era uno de esos días en que uno no tiene ganas ni de salir a caminar afuera. Quería quedarme durmiendo en mi cama todo el día. Pero mi trabajo me llamaba y tenía que  estar ahí puntualmente. Así que intente buscar ganas, y de una vez por todas, me levante. Me duche rápido, y luego me vestí porque se me estaba haciendo tarde. Salí bastante apresurada, y muy descuidada. Es por eso que cuando estaba cruzando la avenida, casi me atropella un auto. Sí, dije “casi” porque justo unos segundos antes, un muchacho me empujo haciendo que cayéramos sobra la vereda, pero esquivando a aquel coche.

-¿Estás bien? – Pregunto atentamente.

-Si fue solo un susto. Muchas gracias por lo que hiciste, estaba un poco distraída.- Agradecí amablemente.

-De nada. Pero ten más cuidado la próxima vez, el transito está como loco. – Aconsejo.

-Lo tendré. No creo que haya por todos lados hombres como vos que salven a mujeres distraídas y torpes. 
– Mencione un poco bromeando para cortar con ese clima tenso, haciendo que el muchacho riera un poco.- 
Antes de que te vayas ¿puedo saber tu nombre? – Pregunté curiosa.

- Sí, claro. Soy Kevin, Kevin Jonas. – Se presentó. Y en ese momento ese nombre vino a mi mente, y me di cuenta que lo conocía, que era ¡el mismísimo Kevin! Mi mejor amigo de la infancia, cuando teníamos apenas ocho años, y yo luego me mude lejos.

-Kevin… yo te conozco. ¿No me recuerdas? – Cuestione alegre por haberlo encontrado nuevamente.

-¿Cómo te llamas? – Preguntó un tanto confundido.

-Soy Lindsay Price. Tú eras mi mejor amigo cuando teníamos apenas ocho años, supongo que yo también era la tuya. – Respondí con una sonrisa en mi rostro.

-¡Lindsay! – Exclamo recordando lo que habíamos sido en un pasado. Y cariñoso exactamente como yo lo recordaba, se acercó y me abrazo amistosamente.

Kevin y yo habíamos sido grandes pequeños amigos por un par de años. Compartíamos muchas cosas en nuestra infancia. Íbamos a la plaza juntos, caminábamos por el barrio, inventábamos nuevos juegos, estábamos todo el día divirtiéndonos. Y nos defendíamos y cuidábamos cuando era necesario, a pesar de ser tan chiquitos. Fue una gran alegría encontrarlo otra vez. Eso que pudo ser una tragedia, fue el motivo de la sonrisa que lleve todo el día en mi cara. El destino nos volvió a unir, y supe que era por algo bueno, que pronto descubriría.

[Hola!! Perdón por tardar tanto, es que estuve estudiando mucho, tuve que rendir matemática e historia. ¬¬ Pero ya estoy de nuevo, y espero que les guste el capítulo número tres!! Les aviso que los nuevos capítulos se vienen CON TODO jaja. Las quiero, y por favor DEJEN SU OPINIÓN/COMENTARIO, ES MUY IMPORTANTE PARA MÍ. ] 



viernes, 13 de julio de 2012

Capítulo 2.


Capítulo 2:
Nick & Marlene.
“No dejaré que nada más te haga daño… Yo estoy dispuesto a salvarte.”

“¿Qué hay que hacer cuando la oscuridad nos atormenta, y sentimos un vacío tan grande que nos hace pensar que estamos solos en el mundo? ¿Qué es lo primero que buscamos? ¿Seguimos por el mismo camino o cambiamos de ruta? Nos preguntamos una y otra vez. Pero en el fondo, solo estamos esperando una cosa… Esperamos por la llegada de esa luz, de esa esperanza, que nos rescate del pozo miserable en el cual estamos hundidos. Solo esperamos alguien que nos pueda sostener, alguien que esté ahí, siempre a nuestro lado, y que nunca nos deje caer…”

Narra Nick:

Me encontraba con mi guitarra entre mis manos, sentado sobre el sofá de la casa de John, mientras el me observaba con atención. También tenía frente a mí lápiz y papel sobre una pequeña mesa. Sentía dentro mío que necesitaba escribir, componer algo nuevo. Ya tenía la melodía casi terminaba, pero aún me quedaba escribir toda la letra de la canción. Algo que en ese momento me resultaba un poco difícil porque no encontraba ninguna inspiración que sacará lo mejor de mí. Y realmente, nadie me estaba presionando para que escribiese una canción. Simplemente lo hacía, porque tenía la necesidad intensa de hacerlo.

-No puedo escribir nada nuevo. – Me queje con mi amigo.

-No te preocupes, pronto se te ocurrirá algo. – Dijo calmándome un poco.

-Lo sé… pero, es que necesito hacerlo ahora. – Insistí buscando que él me diera alguna buena idea.

-¿Por qué no escribes sobre Gina… tu preciosa Gina? – Propuso creyendo que eso era algo genial.

-Es patético escribir sobre eso. No voy a recordar otra vez como esa chica me engaño mientras yo creía que estaba durmiendo de su mejor amiga. – Respondí antipático. Ya estaba cansado de discutir sobre el mismo tema. Escuchar el nombre Gina me irritaba completamente. No la odiaba, pero si destetaba que habláramos sobre ella (algo parecido, después de todo.) Es por eso que por ahora, evitaré contar esa historia.

-Está bien, tranquilo. – Expreso. – Deberías relajarte un poco. – Aconsejo luego. Y yo, agotado porque nada acontecía en mi cabeza, termine posando la guitarra sobre el suelo, dándome por vencido ese día. - 
¿Qué tal si vamos a una fiesta? En realidad es una fiesta personal de un conocido. Habrá chicas, habrá alcohol, y sobre todo diversión. – Propuso con entusiasmo. John era un total fanático de las fiestas, y cada vez que podía convencerme, me llevaba con él.

-Por hoy… solo pro hoy, creo que es una buena idea. Pero no voy a hacerme cargo de ti si te emborrachas. 
¿Quedo claro?  - Indique fingiendo seriedad. En realidad solo bromeaba un poco.

-¡Esa es la actitud que me gusta! Aceptar mi invitación sin pensarlo. Eres genial. – Ironizo a continuación.
Así, haciendo chistes y riendo la mitad del tiempo, conduje hasta mi casa para buscar algunas cosas, luego cenamos algo rápidamente allí, y luego nos fuimos hacia la “fiesta.” Realmente no tenía idea quien era la persona que la organizaba porque John conocía a gente de todos lados. Era una persona súper sociable. Pero después de todo, eso no me interesaba. Solo quería encontrar un poco de diversión.  Cuando llegamos, notamos que estaba repleto. Había personas por todos lados, en cada rincón de esa casa. Entraban y salían. Estaban como siempre, en grupos. Los hombres tomaban sin control, y las mujeres bueno, vestían un poco… livianas. Por eso solo una me llamo la atención. Fue cuando en un momento determinado de la fiesta, ingreso un conjunto de jóvenes, chicos y chicas. Y en un momento noté que una de ellas dio la vuelta y se fue hacia afuera. Y en ese instante en el que ella giro para irse, una persona de su grupo le robo un cuaderno que sobresalía de su cartera.     No sé porque observé toda esa situación. Pero fue lo único que me intereso en aquel intervalo. La chica traía puesto un lindo vestido favorable, con unas converse en los pies. Su cabello color castaño claro era largo y caía delicadamente sobre su espalda. Y en su mano colgaba una cartera mediana. Luego de contemplar lo sucedido, me acerque un poco a esos sujetos, y noté que leían aquel cuaderno y se burlaban a carcajadas, siendo completamente insoportables.

-Hey… ¿me das eso? ¿Puedo verlo? – Pregunté fingiendo amabilidad.

-¿Quién eres tú? ¿Y por qué te metes? – Contesto despectivo uno de ellos.

-Quiero reírme también. – Mentí. – Te doy $100 por ese cuaderno. – Ofrecí percibiendo que ese objeto era algo importante. Y el tipo que casi me arrebato mi dinero, y me dio el cuaderno bruscamente. Me sentí satisfecho por obtenerlo, y me aleje a un lugar un poco más tranquilo para leerlo. En la primera hoja solo tenía escrito un nombre en grande, con una letra muy bonita. Decía “Estás hojas pertenecen a Marlene.”. Y al darla vuelta, comencé a encontrarme con muchos escritos. No quería tomarme el atrevimiento de leer perfectamente todo, porque podía resultar algo invasivo y sobre todo, quedaría como un entrometido. Así que solo leía algunas frases o cosas así.  No quiero terminar llorando otra vez. Que este día pase rápido, porque no soportaré otra persona que me esté juzgando. Cambiar de vida sería la solución, pero es algo imposible de lograr. Sigo parada acá, aunque no quiera… aunque no quiera debo caminar.” Esas fueron una de las palabras que más me llegaron. Y luego, leí algo que realmente me dolió “Algún día quisiera sentirme hermosa, plena, feliz. Acaso ¿nadie puede hacerme sentirme así? Aunque claro, sé que no soy hermosa. No soy como las demás.” Si esa chica pensaba de esa manera, era porque alguien se encargaba especialmente de hacerla sentir mal, de hacerla sentir así. Y eso era algo que me generaba mucha bronca. Porque ella tenía el derecho de sentirse hermosa, feliz. De poder sentirse amada y rodeada de buenas personas. Y aunque no la conocía, ni sabía nada de su vida, supuse que seguramente estaba viviendo algo así. Y también pensé que ese cuaderno seguramente era muy importante para ella. Así que salí hacia afuera y corrí buscándola, para devolvérselo.

Narra Marlene:

Como siempre, no me encontraba cómoda en una fiesta. Nunca lo hacía. Siempre iba solo porque mis amigos me incitaban a ir. Pero en el fondo no quería porque me sentía completamente aturdida, incomoda, y rodeada de personas desconocidas. Es por eso que apenas llegué, decidí salir y esperar a mis compañeros afuera. Así que me quede por ahí, dando vueltas, y caminando un poco. No había nada mejor para hacer. Y mi novio, había elegido quedarse adentro también. Estaba totalmente sola. Y no quería regresar a casa porque ahí adentro todo cambiaba drásticamente. Mi sonrisa se borraba de mi cara. Se abrían nuevas heridas quedando expuestas. Las lágrimas caían de mi rostro mientras mi mente no dejaba de pensar en lo horrible que era mi vida, en lo horrible que era ser yo. Y luego tomaba mi cuaderno, y una lapicera y comenzaba a escribir lo miserable que era mi situación, preguntándome porque nunca salía el sol para mí. Por qué nunca podía haya una salida a todos mis problemas. Estaba metida en mis pensamientos, cuando escuche una voz que no me sonaba para nada familiar. La acaba de oír por primera vez, y gire algo confusa.

-Hey… tu. – Dijo alguien y yo di media vuelta para observarlo.

-Hola… - Pronuncie un poco tímida. - ¿Quién eres? – Pregunté.

-Soy Nick. Tú debes ser ¿Marlene, no? – Cuestiono con seguridad.

-Sí, soy yo. ¿Cómo me conoces? – Conteste aun sin entender porque se joven estaba hablándome a mí.

-Esto debe ser tuyo. Lo encontré tirado en la fiesta. – Explico entregándome mi preciado cuaderno en mis manos.

-Oh, muchas gracias. No había notado que lo había perdido. Gracias otra vez, es muy importante para mí. – Agradecí una y otra vez. Si llegaba a perder todos esos escritos, me mataba, literalmente.- ¿Leíste algo? – Indague un tanto preocupada. Me avergonzaba que las personas pudiesen llegar a leer todo lo que plasmaba allí.

  -En realidad… solo una frase. – Revelo el muchacho de risos lindos. – Marlene, yo soy músico. No quiero sonar atrevido al pedirte esto pero… ¿escribirías una canción conmigo o para mí? Es que tengo una melodía, pero no puedo hallar una letra. – Indico un tanto retraído pero con una sonrisa encantadora. Yo pensé esa propuesta por tan solo un segundo, pero desde que la escuche supe que aceptaría. Hacer algo nuevo no me vendría nada mal. Necesitaba distraerme un poco de todo.

-Sería genial que alguna de mis letras se conviertan en canciones. – Respondí aceptando. El chico sonrió y al instante me pidió mi teléfono celular, yo se lo entregue y el escribo su número telefónico, y abajo, la dirección de su casa. Yo solo le di mi número. A mis padres no les agradaba que llevara gente a mi casa. Así que no quería causar problemas. Luego nos despedimos rápidamente, ya que yo tenía que marcharme junto a unas amigas. Pero antes de dejarme ir, aquel joven llamado Nick me detuvo un segundo. Me miró fijamente a los ojos, y con una sonrisa en su cara dijo…

-Eres hermosa, Marlene. – Expreso haciéndome sentir completamente segura por unos segundos, como nunca antes me había sentido. Y no pude evitar regarle otra súbita sonrisa que verdaderamente, salió de mi corazón. 

[Hola lindas. Estoy muy contenta por la respuesta de ustedes, gracias por querer seguir esta historia a partir de ahora, y gracias por todos los lindos tweets y comentarios que me dejaron, realmente me inspiran a escribir la novela y hacerla cada día mejor. Las quiero <3 *NO SE OLVIDEN DE DEJAR COMENTARIO, ES MUY IMPORTANTE SU OPINIÓN.*]

miércoles, 11 de julio de 2012

Capítulo 1.


Capítulo  1:
Joe & Emma.


“Te miro a ti y puedo ver la verdad, te miro a ti y puedo ver que me amas como soy.”


El amor y la verdad… para ellos tan solo esas dos palabras pueden describir la situación con exactitud. Encontrar el amor para acercarse a la verdad. La verdad te ayuda a saber quién tú eres, conocer la verdad al final, siempre te hace sentir más seguro. Y la seguridad con uno mismo es imprescindible para poder amar a una persona y lo más importante… dejar que te amen.

Narra Emma:

Hola a todos. Sí, para mí esa es la mejor forma de comenzar a contar mi historia. Bueno, al menos la historia que yo sé. Pues tranquilamente podría comenzar contando como es mi nombre completo, cuantos años tengo, cuales son los integrantes de mi familia, y de dónde vengo. Pero nada de eso es seguro. En realidad, mi nombre lo eligió la enfermera que me vio nacer. Mi apellido es al azar, también. Y ya que estoy relatando lo poco que sé de mí, vale aclarar que no tengo familia, y obviamente, no sé nada de ellos. Por lo tanto, no tengo idea de dónde vengo, ni a donde pertenezco realmente. Gracias a Dios, al menos, tengo un lugar donde vivir. Me crié en un orfanato en la ciudad de New Jersey, y al cumplir dieciocho años, comencé a trabajar ahí también. Sencillamente así me defino yo, una desorientada chica que afortunadamente tiene nombre, y es Emma Russell. ¿Les interesa saber más de mí? Si es así, entonces desde aquí lo invito a acompañarme en el largo camino para descubrir quién soy yo en realidad.

Esa mañana me desperté un poco irritada emocionalmente. La alarme sonó con toda su potencia, y amanecí de un salto. Estaba durmiendo tan plácidamente, que mi cuerpo no se precavió de que ya se acercaba la hora de dejar de dormir. Detestaba abrir mis ojos de esa manera, regresar al mundo real tan exaltada por un estúpido y molesto ruido. Pero después de todo, tenía que intentar estar con el mejor humor posible, si no, las tareas se volverían más pesadas y aburridas. Haciendo las cosas con una simple sonrisa y pensando positivo, mejoraba un poco mi situación desesperante. Mi trabajo era ayudar a la señora Rose, limpiando los diferentes sectores del orfanato, y a veces, atendiendo a la gente que se encontraba allí. Esa fue la única manera que encontré para seguir viviendo ahí. Ya que a todos al cumplir dieciocho años, los dejan ir, mejor dicho, los despojan. Pero yo rogué tanto en quedarme, que finalmente me lo permitieran, pero a cambio, debería ofrecer algún servicio que los beneficiara. Mi suelo no era el mejor, recibía comida todos los días, y un lugar para dormir, y algún dinero extra que apenas me alcanzaba para comprarme cosas personales, aunque yo guardaba una parte para mis ahorros… guardaba plata para poder pagar mis futuros estudios, los cual pensaba realizar cuando tuviera lo necesario para comenzar. Pensaba en estudiar medicina, y así poder ayudar a la gente de bajas clases sociales, y que necesitaban ayuda en su salud. Pero más que todo, deseaba enfocarme en los niños y adolescentes. No quería que esos sueños quedaran en mi mente, es por eso que me esforzaba día a día para alcanzarlos en algún momento de mi vida.

Regresando a mi comienzo del día, retrocedo a recalcar que desperté con mal humor. Y como si fuera poco, cuando empecé a realizar mi trabajo, pase justo por donde se haya uno de los pocos televisores del instituto, y el mismo estaba encendido. Me detuve un segundo a mirar, y vi una triste situación en una telenovela. Un sujeto estaba abandonando a su novia. Él se iba como si nada, y ella sufría porque lo amaba mucho. Puedo decir que eso bajo mi estado de ánimo muy velozmente. Me trajo excesivos recuerdos muy dolorosos para mí. Así que sin pensarlo apague el televisor, y seguí mi camino, sabiendo que todo el día debería luchar con mi mente, intentando alejar otra vez, esas memorias de mí. Entonces decidí salir a dar un paseo, tomarme un recreo de apenas unas pocas horas. Busque mi abrigo y salí a caminar un poco por las calles de New Jersey. Podía ver de todo allí. Grandes familias haciendo compras, parejas de enamorados caminando muy juntos de la mano, y otras personas como yo, que vagaban solas por las calles. De pronto vi una mujer, que seguramente tendría menos de cincuenta años, cargando con demasiadas bolsas. Me sorprendí al verla caminando, ya que cuando la gente solía comprar tantas cosas, siempre se encargaba de llevarlas en un auto. Pero aquella señora aparentaba ser alguien humilde, por su personalidad.

-Querida, por favor, ¿me ayudarías con esto hasta mi casa? – Preguntó. – Vivo a unas pocas cuadras de aquí. – Pidió encarecidamente.

-Claro que sí. – Respondí. – Déjeme tomar algunas bolsas… - Exprese sosteniéndolas en mis dos manos. Y al instante comenzamos a caminar, mientras ella me indicaba como llegar hasta su casa.

-Gracias. – Acotó. – Vine aquí con la intención de comprar pocas cosas, pero termine llevando más de lo pensado. – Contó y río con simpatía.

-Supongo que suele pasar. – Conteste riendo también. – Soy Emma. – Me presenté.

-Mi nombre es Denise. – Pronuncio. – Madre de una gran familia. – Acotó cálidamente. Yo sonreí. Cada vez que alguien hablaba bien de su familia, me llenaba el alma. Era tan lindo escuchar a las personas felices por estar tan rodeada de seres queridos.

-Qué lindo. – Exprese con sinceridad. - ¿Y cuántos hijos tiene? – Cuestione para seguir hablando del tema.

-Tengo tres hermosos hombres, y un niño más pequeño. Son mi vida. – Contó con ternura. Parecía ser una mujer muy cálida. - Si los llegas a conocer, te vas a sorprender de los caballeros que con. – Agrego con orgullo de madre.

-¿Dónde están sus hijos cuando usted necesita ayuda? – Pregunté bromeando.

-Oh, están ocupados. De vez en cuando olvidan que tienen una madre. – Respondió entre risas, continuando con mi chiste.

Aun siguiendo con nuestra conversación, llegamos caminando hasta su casa. Me sorprendí al ver el tamaño de la misma. Era muy grande, y linda. Tanto así que parecía una enorme mansión. Me pareció tan extraño que una persona de esa clase social me haya tratado tan bien. Pensé que Denise entraría y ya me dejaría ir. Pero no fue así, muy gentilmente, me invito a pasar a conocer su hogar.

-Dejemos las bolsas en la cocina. – Indico. - ¿Y puedes esperarme un minuto aquí? – Pidió mientras iba en busca de algo… quien sabe qué. Así que me quede casi inmóvil allí, esperándola. No quería causar ningún tipo de problemas. Hasta que un muchacho ingreso a la sala. Era un joven de tez castaña, el cabello casi negro, y pude observar a la perfección sus ojos color miel. Llevaba puesta una musculosa blanca, que marcaba su físico haciendo que sea inevitable mirarlo.

-Ehh… ¿tú eres? – Pregunto un poco desconcertado.

-Hola… bueno yo… - Dije un tanto nerviosa. – Estoy esperando a Denise. – Conteste.

-¿Denise? ¿Mi madre? – Cuestiono una y otra vez.

-Supongo que sí. – Pronuncie. – En realidad, la ayude a traer unas bolsas hasta aquí. Solo eso. – Acoté.

-Ah. – Dijo breve. Luego saco una botella de agua de la heladera, y se retiró, sin decir más nada. Ni si quiera tuve la oportunidad de preguntarle su nombre. Pero justo un momento después regreso la señora, Denise. Y note que traía un par de billetes en su mano.

-Ten esto, es por la ayuda. – Expreso con una sonrisa.

-Oh, no, no podría aceptar eso. La ayude porque es mi manera de ser, no hace falta que me de nada. – Conteste desinteresada.

-¿En serio no aceptas esto? – Cuestiono insistiendo.

-De verdad, no puedo aceptarlo. Está bien así. – Respondí nuevamente con suma sinceridad. Ella sonrió otra vez, y guardo el dinero en su bolsillo.

-Está bien, como tú quieras.  – Dijo. – Pero al menos permíteme invitarte a cenar aquí con nosotros, mañana por la noche. – Propuso. Y realmente no podía negarme a esa invitación. Era una manera muy humilde y gentil de agradecerme. Creo que se dio cuenta que yo no era la típica chica que busca sacar dinero de todos lados.

-No puedo negarme a esa invitación. – Acepte con una sonrisa. Luego intercambiamos un par de palabras más, y finalmente me acompaño hasta la salida de la casa. Camine unos pasos, y me sucedió algo completamente extraño. Un muchacho joven, se cruzó en mi camino. No hubo un intercambio de palabras, ni mucho menos un contacto físico, pero si nos observamos fijamente al mismo tiempo. El clavo su mirada en mí, y mis ojos no se despegaron de los suyo. Y me sentí completamente extraña, una sensación muy rara. No entendía porque ese chico me había hecho sentir así. Ni si quiera lo conocía y jamás lo había visto en mi vida.

Narra Joseph:

Mi vida últimamente estaba plagada de diferentes cambios. Recientemente había cumplido mis veintidós años, y había abandonado mi carrera universitaria porque no resulto lo que quería para mí. No era la vida que esperaba tener en un futuro. Trabajar adentro de alguna empresa, encerrado, perdiéndome de lo que me rodea, seria tremendo, no podría vivir tranquilamente así. Además todavía seguía eligiendo salir de fiestas, y disfrutar así. Pero no puedo negar que a veces tenía la desesperante necesidad de conocer quién soy verdaderamente, de poder saber qué es lo que realmente quiero para mi vida. Pero todo era tan confuso, que nunca lograba tener mi mente completamente en claro. Y siempre terminaba suponiendo que lo que estaba haciendo de una u otra forma era lo que quería en el fondo, lo mejor para mí. 

-¡Mamá! ¿Podrías hacernos algo de comer? – Pedí hambriento por mí y por mi mejor amigo Ashton que acababa de llegar. Deseaba algo delicioso… podía ser desde un pastel de papas hasta un jugoso filete.

-¿Qué quieren chicos? – Preguntó con esa amabilidad de madre atenta.

-Lo que sea, pero que sea hecho por ti. – Respondí con cariño. Ella preparaba las comidas más deliciosas. Al instante me levanté del sofá donde me acaba de tirar, y fui a ayudar un poco a mi madre, mientras mi mejor amigo seguía viendo la televisión. De vez en cuando me gustaba colaborar.

-Mamá ¿Quién era esa chica? – Cuestioné con curiosidad.

-Oh, una persona amable que me ayudo a traer las bolsas. ¿Por qué lo preguntas? – Indago buscando saber la causa de mi interés.

-Nada… solo me pareció linda. – Confesé.

-¡¿Ya te olvidas que hace tres meses estás de novio con Caitlin?! – Gritó Ashton desde el living. El maldito siempre lograba oír cada una de mis palabras, y solo para molestarme le gustaba avergonzarme frente a mi madre o mi padre, o quien sea. Pero lo hacía.

-¡Cállate imbécil! – Conteste a los gritos mientras observaba como mi madre se reía a lo bajo.

-¿Qué hay de Nick? – Retorne al cuestionario que hacía cada tanto. Si no fuera por mi mamá, yo nunca me enteraba de las novedades de la casa.

-Nick está ensayando en la casa de John. Ya sabes, a ellos siempre les gusta juntarse a tocar un poco. – Contó.

-¿Y sobre Kevin? – Cuestione nuevamente.

-Kevin está acomodando su nueva casa. Hoy terminaban de agregar los últimos muebles. – Menciono.

-¿Qué? ¿KEVIN ESTÁ A PUNTO DE MUDARSE Y SIN CASARSE? – Exprese sorpresivamente. No me imaginaba que él estuviese tan enamorado.

-Sí, pero van a casarse en cinco o seis meses. Son jóvenes, pero saben lo que hacen. – Me tranquilizo un poco. Igual en mi opinión, Kevin si estaba loco. Era muy joven para casarse. ¿Por qué no pensaba en disfrutar más su vida de otra manera? Aunque realmente, tal vez cuando me enamore de verdad, piense distinto sobre esto. Quizás mi hermano mayor está tan enamorado, que solo se imagina la vida con ella… no lo sé. 

[¡Hola chicas! Bienvenidas a mi nueva novela, mis nuevas historias. Acá les dejo la primera, que se basa en Joe & Emma. Creo que la puedo definir como la historia más misteriosa de todas. Estoy muy contenta de volver a escribir para ustedes, realmente me hace sentir muy bien, y más aun cuando leo sus comentarios u opiniones. POR ESO LES PIDO POR FAVOR QUE DEJEN COMENTARIO O UN TWEET A (@EviJonaas) Son las mejores y lo saben girls (?) Las amo.♥]

RECUERDEN:
*Si alguien quiere que le avise cada vez que subo capítulo, solo tienen que dejarme su twitter en un comentario, o en una mención a @EviJonaas. *

martes, 10 de julio de 2012

Sinopsis.


Joe & Emma
“When I look at you”

Emma Russell es una solitaria joven que vive en un orfanato desde que tiene memoria. Llego allí cuando tenía apenas meses de vida. Al parecer su familia la abandono y nunca más supo de ella. Pero a Emma le agrada pensar que la abandonaron porque no tenían lo que necesitaban para criarla, y que por algún motivo grave decidieron que crecería mejor allí. Aunque sin embargo, cree que lo mejor para ella hubiese sido crecer rodeada de sus verdaderos progenitores. Sin embargo, nunca sospecharía que su familia bilógica sea una de las más adineradas de la ciudad de Dallas, Texas.  Y que detrás de su abandono se encuentra un oculto misterio, que poco a poco comenzara a ser develado. Joseph a través de su madre, conoce a Emma, y con el tiempo comienzan a entablar una relación cada vez más sólida. Pero ella también iniciara un vínculo muy especial, por alguna razón, con el mejor amigo de Joe, Ashton Heinrich, juntos tienen algo más que una simple amistad. Algo muy fuerte del  pasado, los une.

Nick & Marlene
“Save you tonight.”

Marlene Cook es una adolecente sencilla, que se caracteriza por ser tímida, callada, y tranquila ante el mundo. Aunque no le cuesta confiar mucho en las personas, siempre terminan lastimándola de alguna forma. Generalmente suele esconder sus sentimientos, tiene un gran dolor dentro de ella que no la deja vivir en paz y la atormenta. Marlene tiene un grupo de amigos bastante grande aunque solo se habla con unos pocos. Pero con ellos suele salir de fiesta o recorrer lugares. Los problemas en su familia le han impedido tener una infancia feliz, y una vida sana y la han llevado a tener muchas dificultades consigo misma algo por lo que sufre demasiado y nadie puede ver. Pero cuando Nicholas llega a su vida, es como una esperanza para ella. Marlene siente que con él puede conversar abiertamente, y confiar sin ningún miedo de por medio. Y también ella es una gran ayuda en la vida de Nick, ya que le enseña a ver el mundo de otra manera. Aquí los dos estarán dispuestos a luchar por lo que sea, pero principalmente, por su amor.


 Kevin & Lindsay.
“Speak now”

Lindsay es una chica con alma muy pura, y una personalidad muy dulce. Cualquiera que la conozca diría que es la persona ideal para Kevin. Pero lamentablemente, ellos se conocen cuando Kevin está a meses de casarse con Amy. Es por eso que Lindsay decide esconder todo su amor por el, y simplemente dejarlo ser feliz con lo que el elija. Es por eso que ella le propone a Kevin ayudarlo en lo que sea, darle consejos para los preparativos de su boda y hasta llegar a encargarse de algunos de ellos. Por otra parte, Kevin se siente muy contento de encontrar a alguien por primera vez, con la cual pueda conversar y entenderse de una manera increíble, y la considera su mejor amiga.  El cree que Amy es su chica perfecta, que ellos dos nacieron para estar juntos, y que así será todo en el futuro. Realmente no se imagina que un día se dará cuenta que todo ese amor que cree sentir por Amy, en realidad, lo siente por Lindsay. 

[ACLARACIÓNES:]

*LAS TRES HISTORIAS ESTÁN RELACIONADAS.
*LOS JONAS NO SON FAMOSOS EN LA NOVELA. SI NO, TRES JÓVENES NORMALES
*LA NOVELA VA A INCLUIR MOMENTOS HOT, PERO TODO A SU TIEMPO.
*APARECEN NUEVOS PERSONAJES MÁS ADELANTE.
*LA NOVELA EN SU TOTALIDAD SE LLAMA "THE LOVE IN THE TRYING TIMES" PORQUE EL AMOR LE LLEGA A LOS SEIS, EN MOMENTOS DIFÍCILES. SEAN BUENOS O MALOS MOMENTOS. 

[LECTORAS:]

Bienvenidas a esta nueva historia. Gracias por acompañarme siempre a las que están desde el principio, y gracias por querer comenzar a acompañarme, lectoras nuevas. Y LAS QUE SE QUIERAN SUMAR, me dejan un tweet en @EviJonaas ASÍ LES AVISO CADA VEZ QUE SUBA CAPÍTULO. O SI QUIEREN CONSULTAR CUALQUIER DUDA(?)
SON LAS MEJORES GIRLS FGLJHNKGFHDFGKDGD, LAS AMO ♥

*POR FAVOR NECESITO SABER SU OPINION. SI PUEDEN, MEJOR DEJEN UN COMENTARIO AQUÍ. Y SI NO, ME MANDAN UN TWEET A @EVIJONAAS. GRACIAS.*